HACE 34 AÑOS, EL PAPA JUAN PABLO II VISITABA TIERRAS SALTEÑAS

Locales 08 de abril de 2021 Por Ignacio Romero
Karol Józef Wojtyła, mejor conocido popularmente como “el Papa de los jóvenes”, aterrizaba en la provincia de Salta, en el marco de una gira nacional por distintos puntos del país. Su estadía en la ciudad duró alrededor de 12 horas.
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El 14 de enero de 1986 el gobernador de Salta, Roberto Romero visitó Roma junto a su esposa Elena Di Gangi, y empezaron ese día los preparativos para su visita. Solicitaron una audiencia con Juan Pablo II mientras recorrían el Vaticano, y le pidieron al Papa que incluyera nuestra provincia entre las que visitaría en su viaje a la Argentina, previsto para el 8 de abril de 1987.

Salta, al ser una de las provincias más devotas de la fe cristiana, fue considerada dentro del plan itinerante para las actividades a realizar por el Sumo Pontífice en Latinoamérica. Todos los trámites se concretaron y el 8 de octubre de 1986 un avión con 300 peregrinos partió desde el aeropuerto Martín Miguel de Güemes, en aquel entonces El Aybal, para honrar y avalar la visita del Papa a “La Linda”. 

Poco después de la vuelta de los peregrinos, se confirmó la presencia de Juan Pablo II en Salta, una de las provincias argentinas con mayor devoción en todo el continente. La encargada de transmitir su visita en vivo fue la locutora salteña Delia Aguilar, a través de la FM Génesis - Radio Salta. 

El 8 de abril de 1987, Juan Pablo II dejaba su huella en Salta, y marcando uno de los acontecimientos católicos más importantes en la historia de la provincia y de la Iglesia. Al llegar al aeropuerto, y luego de descender del avión, el representante cristiano besó la tierra mientras lo aclamaban casi 600 mil personas. 

Inmediatamente se trasladó al viejo Hipódromo de Limache -actualmente Rotonda del Peregrino-, para dar inicio la celebración del “V Centenario de la Evangelización de América Latina”, en compañía del, por entonces, arzobispo Moisés Julio Blanchoud. Miles de fieles, entre ellos indios quechuas, tobas, matacos y chiriguanos, acaparaban las zonas colindantes al Aeródromo Martín Miguel de Güemes. La misa contó con la participación del Coro Polifónico de Salta, dirigida por la profesora Margarita Grosso. 

Su gira por la ciudad finalizaría, un 9 de abril, en su visita a la Catedral Basílica, donde el Sumo Pontífice se arrodilló ante las sagradas imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, orando y pidiendo por la redención de todos los ciudadanos salteños presentes. 

Una de las imágenes más icónicas fue cuando se coloca el mítico poncho salteño, el cual le fue suministrado por el gobernador Roberto Romero. Dicha prenda de abrigo fue confeccionada, a mano, por don Alfonso “Tero” Guzmán, desde la localidad de Seclantás, corazón del Valle de Lerma. 

Su paso por la ciudad capitalina simbolizó la unión de los salteños y de las salteñas en tiempos donde la estabilidad democrática no era totalmente firme a nivel nacional, pero rescató la creencia de la fe y de la esperanza para que la provincia impusiera su devoción por la Iglesia Católica a nivel mundial.

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