
Antonio encontró unas cartas de amor que Rosa había enviado a su amante, mientras rebuscaba en una vieja cómoda


Matías Gallardo que vive en Orán no dudó en ayudar a Atilio, un indigente de 70 años que no ve a su familia hace 20 años.
Sociedad13 de abril de 2022 Agostina Morales
Todo empezó el jueves por la noche, cuando Matías Gallardo llegó a su casa. En ese momento llovía torrencialmente. Y allí, acostado sobre la vereda y todo mojado estaba Atilio, un hombre de 70 años en situación de calle.


Los ojos tristes del indigente no pasaron inadvertidos para este joven de 23 años que vive junto a su novia Luana. “No lo podía dejar ahí y lo invité a entrar”.
Eran cerca de las 22:30 del jueves cuando Matías llegaba a su casa y acostado en la vereda bajo la lluvia encontró a un hombre de 70 años. Para él Atilio no fue invisible, le extendió su mano y lo invitó a entrar.
En las imágenes se ve que el joven le extendió la mano y lo ayudó a levantarse del piso. Una vez en el interior de la vivienda, lo invitó a sentarse en una silla y le dijo que le iba a cortar el pelo, que se tenía que bañar y cambiarse la ropa. “Espero que le guste el cambio”.
Matías subió las imágenes a Facebook y recibió muchos comentarios criticándolo por haberlo publicado. “Mucha gente me preguntó por qué lo había hecho. Y les digo que lo hice para que hagan lo mismo que hice yo. No soy un ejemplo, pero no hay que mirar para otro lado. Me siento tranquilo”, contó.
A las pocas horas de la publicación recibió un mensaje que lo colmó de esperanza, porque la hermana de Atilio se comunicó con él y le dijo que lo iba a ir a buscar.
“Me dio tanta emoción recibir ese mensaje. La mujer me contó que hace 20 años que Atilio se había ido de su casa y pensaron que estaba muerto”.
Matías salió a la calle a buscar a Atilio, pero no lo encontró. “Deseo de todo corazón que pueda reencontrarse con su familia que vive en Jujuy. Lo único que me dijo Atilio es que era oriundo de Iruya y que no tenía hijos”.

Antonio encontró unas cartas de amor que Rosa había enviado a su amante, mientras rebuscaba en una vieja cómoda

Un estudio de Fopea señaló que uno de cada siete mensajes del Presidente contiene expresiones despectivas y que el insulto es un eje central de su estrategia comunicacional.







