A pesar de las tensiones geopolíticas y la volatilidad en Medio Oriente, la economía global muestra una resiliencia superior a la esperada: en su último informe trimestral, la OCDE elevó en una décima su proyección de crecimiento del PIB mundial para 2026, ubicándola en un 2,9%.



La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) lanzó un pronóstico poco alentador para Argentina en términos económicos, incluyendo una reducción del 1,9%.
Esta firmeza responde principalmente a los amortiguadores fiscales sobre las tarifas energéticas, la diversificación de la oferta de combustibles y el fuerte impulso de las inversiones en inteligencia artificial, aunque se proyecta un avance del 3% para 2027 en un contexto de progresiva desaceleración de la inflación.
En el plano regional, las perspectivas para Argentina muestran un menor dinamismo: tras un crecimiento del 4,5% en 2025, el organismo recortó sus estimaciones para 2026 al 2,6% y para 2027 al 3,0%.
No obstante, se prevé que la desinflación continúe en el país hasta alcanzar un 30,8% este año. A nivel global, mientras que Estados Unidos (2,2%) y la zona euro (1,0%) mostraron revisiones al alza, China se desacelerará al 4,5%. El reporte advierte además que los mayores riesgos a futuro se concentran en la evolución del conflicto bélico en el Golfo y el impacto del fenómeno de El Niño sobre los precios de los alimentos y la producción agrícola.

El 76% de los endeudados recurre al crédito para pagar alimentos, salud y servicios











