



Luego de tres días de descanso tras su regreso a Argentina, Nicolás Varrone rompió el silencio y habló sobre su salida de la Fórmula 2. Se lo nota entero al piloto bonaerense que, pese a quemar quizá su última bala para llegar a la Fórmula 1, se prepara para lo que viene.
Nico estuvo seis años sin correr en monopostos y, por lucirse en el Endurance, se ganó una oportunidad en la Fórmula 2 de la mano del equipo Van Amersfoort Racing (VAR), propiedad de la familia Villagómez, con quienes Varrone y su entorno quedaron en excelentes términos más allá de su salida tres fechas antes del final. El mal rendimiento del Dallara fue el desencadenante. “Fue una combinación de cosas. Veníamos con algunas carreras complicadas con el problema que teníamos de la práctica a la clasificación para poder sacar toda la performance del auto. Venía siendo bastante repetitivo y se complicó bastante nuestra temporada”, explica el corredor de 25 años.
“Así que nosotros decidimos bajarnos en buenos términos pensando que era lo mejor para todos. Obviamente, súper agradecido a la familia Villagómez porque nos bancó un montón y me trató como uno más de la familia. Así que agradecido a ellos y a mi compañero Rafa (hijo del dueño del equipo)”, destaca Nico.
Varrone sorprendió en sus primeras carreras. En el debut en Australia, lideró la segunda competencia. Fue cuarto en la Sprint en Miami y sexto en la Feature Race (carrera principal) en Canadá, donde también peleó por la pole positions. También tuvo buenas largadas y en Bélgica brindó un show de sobrepasos.












