El proyecto será enviado al Congreso el martes que viene y representa una de las principales apuestas del Gobierno para la segunda mitad del año. La propuesta apunta a modificar el funcionamiento del Banco Central y reforzar el rol de la entidad en la preservación del valor de la moneda, al tiempo que busca profundizar su autonomía.
Entre los ejes que forman parte de la iniciativa aparece la intención de establecer mayores restricciones a la emisión monetaria, utilizada para asistir financieramente al Tesoro. El Gobierno también prevé cambios en la estructura de conducción del organismo y en las reglas que determinan la designación y eventual remoción de sus autoridades.
















