El árbitro esloveno Slavko Vincic, que dirigió la final del Mundial 2026 entre España y Argentina el pasado domingo 19 de julio, anunció su retiro del arbitraje profesional una semana después de concluir el torneo, según informó la Federación Eslovena de Fútbol (NZS). La entidad comunicó en su página web que Vincic puso fin oficialmente a su histórica carrera arbitral en la cima de este deporte.
De acuerdo con la NZS, el árbitro de 46 años consolidó su estatus como uno de los mejores árbitros de la historia al dirigir el partido decisivo del torneo celebrado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos. La federación destacó que, para coronar su último año de actividad, la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) lo reconoció como el mejor árbitro del Mundial, subrayando el control disciplinario claro y firme que mantuvo en los encuentros que dirigió.
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En el comunicado, la Federación Eslovena de Fútbol indicó: “Una semana después de la final de la Copa del Mundo en Estados Unidos, Slavko Vincic ha puesto fin oficialmente a su histórica carrera como árbitro en la élite mundial”. El reconocimiento internacional no se limitó a la IFFHS, ya que la Asociación Italiana de Árbitros (AIA) le otorgó el premio ‘Giulio Campanati’, galardón que distingue al mejor árbitro de cada Mundial o Campeonato de Europa.
Durante el Mundial 2026, Vincic arbitró cuatro partidos, incluyendo el debut de Brasil en el Grupo C frente a Marruecos y la victoria de México sobre Ecuador en los octavos de final. En ese partido, el árbitro expulsó al defensor ecuatoriano Piero Hincapié por taparse la boca mientras dialogaba con un jugador mexicano, aplicación de la denominada ‘Ley Prestianni’, una nueva norma introducida antes del torneo.
La final que marcó su despedida estuvo marcada por la victoria de España ante Argentina por 1-0 en tiempo suplementario. Vincic fue objeto de críticas por tolerar el juego duro del conjunto argentino y expulsó al mediocampista Enzo Fernández al finalizar los 90 minutos reglamentarios. A pesar de las controversias, la labor del árbitro fue reconocida por las principales organizaciones del arbitraje internacional, que subrayaron su capacidad para gestionar partidos de alta tensión.
















