El rubro de las farmacias experimentó una baja mensual del 9,1%, mientras que los autoservicios registraron un descenso del 6,4%. Por su parte, los kioscos marcaron una reducción del 6,2% y los mayoristas del 5,8% durante febrero. En resumen, todos los canales de comercialización mostraron fuertes variaciones negativas de forma simultánea.



El consumo masivo mantiene una tendencia negativa y registró una caída mensual del 6,3% durante el mes de febrero. Los datos de la consultora Scentia confirman que las ventas en supermercados, farmacias y autoservicios volvieron al nivel más bajo desde septiembre de 2024. La situación preocupa a todo el sector.
La medición arrojó una baja interanual del 3,4% en las compras generales de alimentos, artículos de limpieza e higiene personal en los diversos canales. El primer bimestre de 2026 acumula un retroceso del 2,1% tras el leve rebote que ocurrió el año pasado y sostiene una marcada depresión.
Entre los canales más afectados aparecen los supermercados, donde la actividad se hundió un 5,9% frente al mismo período del año anterior. En la comparación contra enero, la merma alcanzó el 6,3% en las grandes superficies comerciales. La excepción fue solo el comercio electrónico, que logró eludir parcialmente la tendencia de la caída general.
Fuentes del sector comercial confirmaron que "las ventas llevan meses cayendo bastante" ante la falta de una recuperación clara en los ingresos de las familias argentinas. Esto impacta en la planificación de las empresas y en el sostenimiento del empleo, mientras la crisis de ventas se profundiza en todo el país.

El precio de la nafta sube por la guerra pero la mayor parte es impuestos argentinos












