La caída del consumo masivo continúa golpeando a los supermercados argentinos. Las ventas acumulan meses de retroceso, algunas cadenas cerraron locales y los consumidores concentran sus compras en productos básicos. “Ahora no se van a ningún lado”, advirtió Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), al describir el deterioro de la demanda.













