La empresa estadounidense Colossal Biosciences busca recuperar al dodo, el ave no voladora que desapareció en el siglo XVII por la acción humana, mediante técnicas de edición genética e inteligencia artificial. La compañía asegura que avanzó en la identificación de los cambios genéticos necesarios y proyecta reintroducir ejemplares en Mauricio (País en África Oriental), su hábitat original.



La firma biotecnológica, con sede en Dallas, anunció que desarrolló una plataforma de inteligencia artificial que permitió identificar posibles modificaciones genéticas vinculadas con los rasgos craneofaciales característicos del dodo. El hallazgo representa un nuevo paso en su objetivo de reconstruir características de especies desaparecidas.
El procedimiento previsto consiste en introducir esos rasgos en células de la paloma de Nicobar, considerada el pariente vivo más cercano del dodo. Esta ave habita algunas islas del sudeste asiático, tiene un plumaje verde y cobrizo y conserva una capacidad que su antepasado perdió evolutivamente: puede volar.
Colossal informó que completó aproximadamente el 95% del análisis del genoma del dodo y que logró avances para reducir el tiempo necesario para verificar si una modificación genética produce el rasgo buscado. Sin embargo, todavía no anunció cuándo podría nacer un ejemplar con las características del ave extinta.












