


La Federación de Iglesias Evangélicas reafirmó su rechazo a las políticas de Javier Milei
Prensa
La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) emitió un contundente documento mediante el cual buscó desmarcarse de forma definitiva de cualquier tipo de alineamiento político con el Poder Ejecutivo Nacional encabezado por el presidente Javier Milei. Frente a las habituales interpretaciones que atribuyen un acompañamiento orgánico del colectivo evangélico a la plataforma libertaria, la institución eclesiástica difundió una aclaración institucional para precisar su posición teológica y social respecto de la actual administración nacional.
En el escrito difundido recientemente, la cúpula de la FAIE fue tajante al señalar que resulta erróneo adjudicar al movimiento un apoyo homogéneo al Presidente de la Nación. «No apoyamos a Milei, siempre se dice que nuestro movimiento lo apoya, es falso. El Presidente no cree que Jesús es el Salvador, es algo básico para nosotros», remarca uno de los pasajes centrales del texto publicado por la federación. Con esta definición, la entidad puso de relieve la distancia insalvable entre el credo cristiano confesional y el perfil religioso público del mandatario, quien en reiteradas oportunidades ha manifestado su adscripción al judaísmo, el estudio sistemático de la Torá y su estrecha alineación con referentes del sionismo internacional.
Las máximas autoridades de la federación han mantenido una postura crítica sostenida en el tiempo. El presidente de la FAIE, pastor Leonardo Schindler, ha manifestado de manera pública que las medidas socioeconómicas impulsadas por la gestión libertaria promueven valores y principios opuestos a la doctrina evangélica, calificando el discurso oficialista como «deshumanizante» e incompatible con la defensa de los sectores más vulnerables de la sociedad.











