Milagros nació en Uruguay con el apoyo de policías y luego fue trasladada a un centro de salud junto a su mamá (MInisterio del Interior)
Una bebé recién nacida llora mientras la envuelven en mantas. Un policía da indicaciones en voz alta y su compañera intenta tranquilizarla. “¿Está bien usted, señora?”, pregunta otro efectivo. “Señora, está bien, ¿sabe?”, le dicen. Segundos después la felicitan: acaba de convertirse en la mamá de Milagros.
Todo el episodio quedó registrado en un video publicado por el Ministerio del Interior, que compartió la noticia de que cinco efectivos asistieron un parto de urgencia y lograron el nacimiento de una niña.
Todo ocurrió a las dos de la mañana, en la zona de Luis Batlle Berres y la ruta 5, en el acceso norte de Montevideo. La mujer dio a luz antes de la llegada de los servicios médicos y estos policías debieron asistir. Quienes participaron de este operativo especial fueron el cabo Samuel Suárez, la agente Camila Repetto, el agente Richard Méndez y el sargento Miguel Tejeira.
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Los funcionarios fueron derivados hasta este lugar tras recibir un llamado que alertaba sobre una mujer en trabajo de parto. Cuando llegaron vieron que el nacimiento era inminente y que no era posible esperar la asistencia médica. Fue entonces que decidieron actuar para asistir a la madre.

“Al llegar al lugar notamos a la mujer recostada sobre una cama. El bebé ya estaba en posición de salida y guiamos a la madre al trabajo de parto”, relató Repetto al canal del Ministerio del Interior.
Como resultado de la intervención policial nació una niña, a quien su madre decidió llamar Milagros. Tras el nacimiento, los efectivos comprobaron que la bebé respirara con normalidad, realizaron el pinzamiento y corte del cordón umbilical y la abrigaron, manteniéndola en todo momento junto a su madre hasta la llegada del apoyo, informó el Ministerio del Interior en un comunicado.
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“Los dos tenían muy buen estado de salud. La bebé gracias a Dios salió sanita”, celebró Repetto, que vivió por primera vez una experiencia así. “Fue formidable, muy satisfactoria”, contó.
Luego, con la colaboración de otro auto de la policía, madre e hija fueron trasladadas a un centro de salud de la zona y quedaron bajo la atención del personal que estaba allí.
“La idea era siempre mantener la calma de la señora, que estaba tranquila, gracias a Dios”, contó Suárez.
Méndez, por su parte, dijo que en el procedimiento recurrieron a “todas las maniobras aprendidas”. Contó que la clave es “la tranquilidad, la coordinación y no perder el profesionalismo”.

















