El Vaticano informó que el papa Francisco retomó algunas de sus actividades habituales

El Papa Francisco sigue presentando una evolución favorable tras haber sido dado de alta del Policlínico Gemelli de Roma, donde permaneció ingresado durante 38 días a causa de una grave infección respiratoria. Según informó este martes la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el estado del Pontífice se mantiene estable y los últimos exámenes clínicos revelan signos positivos en su recuperación.
El director de la Oficina de Prensa, Matteo Bruni, confirmó que los análisis de sangre más recientes del Papa muestran “valores normales”, y una radiografía de tórax realizada hace algunos días refleja “una mejoría” en el cuadro infeccioso pulmonar que le llevó a ser hospitalizado el pasado 14 de febrero. Estas observaciones médicas se producen en el marco del tratamiento farmacológico y de fisioterapia respiratoria y motora que Francisco continúa siguiendo desde su residencia en la Casa Santa Marta del Vaticano.
“El trabajo del Santo Padre no se ha detenido”, subrayó Bruni durante un encuentro con periodistas. Aunque el Pontífice aún requiere oxígeno de alto flujo mediante cánulas nasales, este apoyo respiratorio se emplea principalmente durante la noche o en momentos puntuales. Según fuentes vaticanas citadas por EFE, en los últimos días han aumentado los periodos en los que puede permanecer sin asistencia de oxígeno, lo cual representa un avance en su convalecencia.