



El Gobierno anunció una auditoría en la Cancillería tras la salida de Diana Mondino como canciller. Su reemplazo, Gerardo Werthein, asumirá con la tarea de identificar dentro del ministerio a aquellos que impulsen “agendas enemigas de la libertad”. En un contexto de transformación en la política exterior, el Poder Ejecutivo busca reforzar los valores democráticos en su cuerpo diplomático y se posiciona abiertamente contra regímenes que violen los derechos humanos, como el cubano.
A través de un comunicado, el Gobierno oficializó la salida de Diana Mondino del Ministerio de Relaciones Exteriores y anunció que iniciará una auditoría sobre el personal de la Cancillería para identificar “impulsores de agendas enemigas de la libertad”.
La medida fue informada luego de que la funcionaria votara a favor de Cuba en una Asamblea de la ONU, donde se debatía levantar el embargo de Estados Unidos a la dictadura que conduce Miguel Díaz-Canel. La delegación argentina se sumó al apoyo casi unánime a la isla, en contraste con los votos en contra de EE.UU. e Israel y la abstención de Moldavia.
Ante este contexto, Javier Milei expulsó a Mondino de su gabinete y en un documento difundido en horas de la tarde advirtieron: “La República Argentina defenderá los mencionados principios en todos los foros internacionales en los que participa y el Poder Ejecutivo iniciará una auditoría del personal de carrera de la Cancillería, con el objetivo de identificar impulsores de agendas enemigas de la libertad”.














