
El teatro Juan Carlos Saravia fue el escenario de una noche inolvidable, con más de 50 artistas en escena y una puesta inmersiva que emocionó al público.


Desde muy temprano Nelson arregla su pequeño puesto en la esquina de Sarmiento y Leguizamón y vende pastelitos de viento.
Todo empezó hace dos años con un objetivo, llegar a vender 100 de esta típica comida de nuestro país. Sin embargo, Nelson destacó que por la situación económica que atraviesa el país durante estos últimos meses, las ventas cayeron un poco, pero eso no fue motivo para bajar los brazos.










