



A cuatro años del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, la Cámara Federal de Casación Penal tiene pendiente resolver si corresponde aplicar la agravante de femicidio en la causa por la que ya fueron condenados Fernando Sabag Montiel, a diez años de prisión, y Brenda Elizabeth Uliarte, a ocho años.
En abril pasado, la Sala II hizo lugar al recurso de queja de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), a cargo de Mariela Labozzetta, y resolvió analizar si el intento de asesinato de la exvicepresidenta debe encuadrarse dentro de una modalidad de violencia de género.
En su presentación, Labozzetta había cuestionado el razonamiento del tribunal del juicio, que sostuvo que no se probó una “animosidad individual” del imputado hacia el género femenino. La fiscal indicó que esa mirada desconoce el carácter estructural de la violencia de género y la modalidad de violencia política receptada en la Ley 26.485, de protección integral de las mujeres.
Así las cosas, si Casación se inclina por aplicar la perspectiva de género al ataque contra una figura pública femenina como Cristina Kirchner, el paso siguiente será evaluar una nueva pena por ese delito. En esa hipótesis, la nueva sentencia podría ser dictada directamente por la Cámara o las actuaciones podrían volver al TOF 6 para que evalúe un nuevo veredicto.












