En su sexta visita a Madrid, que se extenderá del 25 al 27 de junio, el jefe de Estado mantendrá reuniones con directivos de grandes firmas como Santander, Telefónica, BBVA e Iberia. Sin embargo, la tensión diplomática persiste y Milei no se reunirá con el presidente Pedro Sánchez ni con el rey Felipe VI, reflejando uno de los peores momentos en la relación bilateral. En cambio, brindará una clase magistral en la Universidad CEU San Pablo, donde será distinguido con una medalla honorífica.


Javier Milei inicia una gira internacional por España, Paraguay y EEUU
Prensa


Javier Milei arranca este miércoles una nueva gira internacional de dos semanas que lo llevará a España, Paraguay y los Estados Unidos. El viaje tiene como objetivo central la promoción de inversiones y el posicionamiento del mandatario como un referente de la "nueva derecha global", aunque su agenda sigue marcada por la ausencia de encuentros institucionales de alto nivel con líderes políticos tradicionales en suelo europeo.
El itinerario continuará en Asunción, Paraguay, el próximo 30 de junio para participar de la Cumbre de Presidentes del Mercosur. Este encuentro es de especial relevancia por ser el primero tras la entrada en vigor provisional del acuerdo comercial entre el bloque y la Unión Europea. Allí, Milei buscará capitalizar el nuevo escenario regional tras la reciente victoria electoral en Colombia de Abelardo de la Espriella, un aliado ideológico a quien el libertario felicitó por representar el camino de la "libertad económica".
La tercera escala será en Estados Unidos para participar de los actos por el 250° aniversario de la Declaración de Independencia el 4 de julio. La visita refuerza una de las prioridades de la política exterior argentina: el fortalecimiento de la relación con Washington y con sectores alineados al expresidente Donald Trump.
Finalmente, el viaje coincide con una reestructuración en la comunicación oficial tras la presentación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, quien asumirá formalmente el viernes. Milei ha definido a Ravier como una pieza fundamental para la "batalla cultural", concepto que atraviesa tanto su política interna como sus constantes desplazamientos internacionales. De esta manera, el mandatario vuelve a priorizar su agenda ideológica global en medio de frentes judiciales abiertos en su propio gabinete.











