Mató a su esposa, una investigadora del Conicet, y se suicidó

Silvina Rosa Drago era una prestigiosa bioquímica del Conicet. Encontraron su cuerpo con ocho impactos de bala. El femicida se quitó la vida tras el ataque.
 
 
 
SociedadHace 1 díaPrensaPrensa
69d015b9b6547-screen-and-max-width480px_600_600!

Un familiar, alertado por la falta de respuesta a los llamados telefónicos, ingresó este viernes a una casa de Santa Fe y encontró los cuerpos sin vida de Silvina Rosa Drago (56), una científica del Conicet; su esposo Héctor Riego (63) y una de las mascotas de la familia. La principal hipótesis de la Fiscalía es la de un femicidio seguido de suicidio.

banner-wapp2

El hallazgo de la escena dantesca ocurrió en una vivienda ubicada en el cruce de las calles Necochea y Domingo Silva, en el corazón de Barrio Candioti Norte. Allí, encontraron a la víctima con ocho disparos recostada en su cama. A pocos metros, en la bañera, estaba el cadáver de Riego, presuntamente suicidado.

La familia de la fallecida comenzó a preocuparse desde el jueves, cuando no fue a visitar a su madre como hacía habitualmente. Al notar que su última conexión de WhatsApp era del miércoles por la noche, su hermana y su cuñado decidieron ir hasta la casa, donde se toparon con la macabra escena.

De acuerdo con las primeras pericias forenses, el hecho habría ocurrido entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves. La Unidad Especial de Homicidios, a cargo del fiscal Estanislao Giavedoni, contempla principalmente la teoría de un femicidio y suicidio.

Además, el femicida también disparó contra las perras del matrimonio. Mató a la más longeva de un balazo, mientras que la perra más joven logró sobrevivir, aunque presentaba manchas de sangre en su rostro que sugieren que una bala rozó su cabeza.

Tras el macabro crimen, Riego fue encontrado dentro de la bañera con un único disparo y una pistola calibre 6.35 milímetros en su mano, la cual sería el arma homicida.

Por otro lado, no trascendieron denuncias previas por violencia de género, aunque los testimonios de los vecinos indican que, mientras Drago mantenía una actividad profesional intensa, Riego no trabajaba. La justicia espera los resultados finales de las autopsias para terminar de reconstruir las últimas horas de la pareja.

Te puede interesar