
Un enfermero entrerriano de 44 años apareció muerto este viernes en un departamento alquilado en Palermo, rodeado de potentes anestésicos de uso exclusivo en nosocomios, como Propofol, por lo que se lo vincula al escándalo que derivó en la muerte de un anestecista. El hallazgo ocurrió luego de que su familia perdiera el contacto el pasado lunes, tras su reciente llegada a la Ciudad de Buenos Aires por trabajo.
En el programa La Última Pregunta, el periodista Leo García brindó detalles del hecho y confirmó que el hombre "había llegado a Capital Federal hace pocos días". El cronista señaló que el cuerpo presentaba signos de "venofusión" y múltiples pinchazos en su antebrazo derecho, compatibles con una inyección reciente.
"La familia el lunes pasado perdió contacto con él y el hallazgo del cuerpo fue hoy", detalló García en conversación con Antonio Fernández Llorente. Los investigadores hallaron en la cocina del inmueble decenas de ampollas de Fentanilo y Propofol, drogas que no se consiguen en farmacias comerciales.
"Lo sorprendente es que otra vez hablamos de drogas robadas de hospitales", advirtió el periodista, relacionando el caso directamente con las fiestas clandestinas de sedación profunda entre médicos que se conocieron hace pocos días tras la muerte de un joven médico anestesiólogo. "Todo indica que es parte de quienes participan de lo que se llamaba Propofest", agregó García.
En cuanto a la posible participación de otras personas en la escena del hallazgo, la principal sospecha apunta a que la víctima no se encontraba sola al momento de su fallecimiento. "Es muy complejo pensar que haya estado solo", remarcó el periodista, sin embargo, no hay señales de que alguien más haya permanecido en el lugar para hacerle el "ambuceo", técnica para ventilación y reanimación en pacientes.














