


Sigue subiendo el petróleo y preocupa impacto en las naftas
prensa
La inestabilidad en los mercados energéticos globales entró en una situación de persistencia a partir de las tensiones en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el control del Estrecho de Hormuz, clave para el tránsito petrolero global, que mantienen el precio del barril Brent con una firmeza que presiona las estructuras de costos de las refinadoras locales.
En este escenario actual, la cotización del barril de crudo Brent este domingo volvió a posicionarse por encima de los u$s100 -de referencia para la Argentina-, una barrera que parecía lejana pocas semanas atrás y que ahora marca el pulso de la economía global.
Este porcentaje refleja un promedio de la suba de los distintos tipos de combustibles, tanto naftas como gasoil, y hay que tener en cuenta la disparidad que se observa en los productos premium y en aquellas petroleras en cuyos costos tiene más incidencia el combustible importado.
Lo cierto es que el precio de los combustibles en Argentina se mantenía estable desde comienzos de diciembre y la guerra en Medio Oriente provocó que se disparara en poco más de dos semanas casi un 9%.
La volatilidad extrema no solo afectó al crudo, sino que también se trasladó con fuerza al mercado del GNL durante la última semana, lo que en breve puede abrir otro frente al mercado interno cuando se tengan que contratar los cargamentos para el invierno. Estos movimientos repercuten de forma inmediata en los centros logísticos del mundo y generan un impacto inevitable en la Argentina.
La escalada de los insumos energéticos básicos obliga a las petroleras locales a revisar sus esquemas de precios para evitar un descalce financiero que ponga en riesgo la cadena de suministro, explican analistas del sector.












