



A los tres meses de vida, Lara Ghione ya se sentaba. A los cuatro ya había empezado a gatear y a los seis comenzó a hablar. Cuando cumplió un año, y para sorpresa de todos, ya mantenía una conversación.
En primer grado, las autoridades escolares le dieron el año por aprobado porque dominaba todos los contenidos. Hoy, con 12 años se recibió de la universidad, completó la Diplomatura en Community Management brindada por la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Los conocimientos adquiridos la validan como una estratega para la gestión y creatividad para una marca u organización.
El diagnóstico de Lara Ghione es doble: Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y altas capacidades, entendidas como “aquellas que demuestran un nivel de aptitud sobresaliente o competencia en uno o más dominios”, de acuerdo con la Asociación Nacional para Niños Dotados (o National Association for Gifted Children).
Estos niños pueden destacarse en áreas como las matemáticas, la música, la lengua, e incluso en disciplinas artísticas o deportivas. En el caso de Ghione, oriunda de la localidad santafesina de Funes, sus capacidades son comunicativas.
El diagnóstico médico de Lara resolvió un viejo drama familiar de Yamila Romero, su mamá. Su historia de vida es un calco del de su hija: a los cinco meses hablaba y tenía capacidades avanzadas que contrarrestaban con el resto de su edad.
“Siempre fui la rara del colegio y sentía algo diferente en mi persona. Cuando fuimos a Córdoba a hacernos los estudios con Lara me entrevistaron y dijeron que las Altas Capacidades se heredan por parte de la madre”, expresó Romero, quien, a los 37 años, comprendió que la rareza estaba vinculada a su Coeficiente Intelectual que le permitió recibirse de periodista, Project Manager y extraccionista, tres mundos distintos en una sola persona.
A los estudios académicos, Lara también le suma baile, canto, actuación y vóley. No frena un segundo. “Sería muy bueno que las instituciones se abran a los niños de mi edad, siento que puedo, tengo unos compañeros que son unos genios, en dibujo, que toca el piano, hay muchos talentos sin descubrir, me parece un poco injusto que no se puede aprovechar”, cuestionó la pequeña.


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