El repartidor de Rappi en silla de ruedas que se convirtió en símbolo de lucha

Leo Soria tiene 41 años, se moviliza en silla de ruedas y, ante la falta de empleo formal, realiza entregas como repartidor para sostener a su familia. 
SociedadHace 6 horasprensaprensa

Leo Soria tiene 41 años, vive en San Fernando y se desplaza en silla de ruedas desde la infancia. Ante la dificultad para acceder a un empleo formal, desde diciembre trabaja como repartidor para Rappi, realizando entregas en distintos puntos de la zona norte del Gran Buenos Aires.

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Su jornada comienza cerca de las 8 de la mañana, cuando revisa la aplicación para identificar las zonas con mayor demanda. Suele repartir en San Fernando, Morón y Belgrano. En promedio, recorre alrededor de siete kilómetros diarios entre pedidos de la mañana y la noche.

Leo tiene una discapacidad motriz producto de una mala praxis durante un tratamiento por meningitis cuando era bebé. Vive con su hijo Tomás, de 15 años, y sostiene sus ingresos con una pensión no contributiva por discapacidad y lo que obtiene con las entregas. Explica que eligió este trabajo por necesidad, mientras continúa buscando una oportunidad laboral estable.

Según relata, una de las principales barreras para conseguir empleo es la falta de accesibilidad en los espacios de trabajo y en el transporte público. Rampas inexistentes, edificios sin adaptación y colectivos sin piso bajo limitan tanto la búsqueda como el acceso a un puesto laboral.

Durante las entregas, enfrenta obstáculos cotidianos: veredas rotas, calles sin rampas y el desgaste constante de las cubiertas de su silla, que debe cambiar cada pocos meses. Aun así, cumple con los tiempos y prioriza no demorar los pedidos.

Las reacciones de quienes lo ven trabajar suelen ser de sorpresa. Clientes y otros repartidores destacan su esfuerzo, aunque Leo aclara que realiza la misma tarea que cualquier otro trabajador. “Solo necesito un empleo”, resume.

Durante más de dos décadas fue jugador de básquet adaptado y participó en competencias nacionales e internacionales. Tras retirarse, busca reinsertarse laboralmente, incluso como entrenador, mientras sostiene su rutina diaria de repartos.

Hoy, Leo continúa recorriendo las calles con su silla de ruedas y su mochila de repartidor, con el objetivo de generar ingresos y acceder a un trabajo que le permita desarrollarse en igualdad de condiciones.z

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