
Dos series argentinas, El Eternauta y El mejor infarto de mi vida, fueron incluidas en la lista de menciones honoríficas de las mejores series internacionales del año elaborada por The New York Times.


El cantante Joaquín Sabina se presentó ante 12.000 personas en Madrid en un show que marcó su despedida definitiva de los escenarios y dijo que será uno de los que recuerde “con mas emoción”.
Espectaculos02 de diciembre de 2025
prensa
"Este concierto en Madrid es el último de mi vida y por tanto el más importante. El que en unos años recordaré con más emoción", dijo el intérprete.


Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, su despedida ocurrió a sus 76 años en el cierre de la gira "Hola y adiós", en el Movistar Arena de Madrid. "Un adiós enormemente agradecido", reconoció Sabina al hablar con sus fans.
Además de seguidores de varios años de Sabina, también estuvieron presentes miembros destacados de la política de España, como así también de la música local.
"Esta gira que se llamaba 'Hola y adiós' ya pasó por medio mundo (con un total de 71 conciertos) y esta noche ya se llama solo 'adiós'", manifestó el músico, muy conmovido.
El primer tema de su show fue "El último vals" y no paró de interpretar sus canciones durante más de dos horas. Al finalizar, se quitó el sombrero en gesto de agradecimiento y se quedó escuchando una larguísima ovación que seguramente guardará por siempre en su corazón.
Tras el show, Joaquín Sabina se expresó desde sus redes sociales: “Ha sido un adiós enormemente agradecido porque he ido viendo, al vivir y viajar, cómo han viajado y crecido mis canciones y yo con ellas. Y cómo han conseguido, de un modo misterioso, colarse en la memoria sentimental de varias generaciones. Todo eso tengo que agradecéroslo a vosotros, porque sin vosotros las canciones no existirían. Gracias eternas”.

Dos series argentinas, El Eternauta y El mejor infarto de mi vida, fueron incluidas en la lista de menciones honoríficas de las mejores series internacionales del año elaborada por The New York Times.

La UNESCO declara al género musical de Córdoba como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El ritmo del "tunga-tunga" se suma al tango y al chamamé, como un bien cultural resguardado, preservado y promocionado a nivel mundial.







