LA DURA CARTA

Locales 03 de septiembre de 2020 Por Rouse C.
La Concejal Capitalina, Candela Correa, posteo en sus redes sociales, que presentará un proyecto de ordenanza para que el ejecutivo municipal beneficie a los donantes de plasma, con una reducción en los impuestos municipales.
HOSPITAL DEL MILAGRO

Posteo que duró poco tiempo, tras la dura y realidad carta de parte del Presidente de la Asociacion de Rh Negativo, el Dr Rafael Espinoza.

98223dd0-814b-4872-9c41-72c6c4f94662

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En respuesta a la publicación de la Concejal Sra Candela Correa, esta es nuestra respuesta y nuestra humilde mirada.

La misma fue realizada  por el Presidente de la Asociación Rh Negativo Dr. Rafael Espinoza. 

"Estimada Andrea Colombo, no van a ser "dos párrafos". Va a ser un "argumento". Los argumentos, buenos o malos, suelen ocupar más de dos párrafos. Este es el mío: 
Me presentó, Rafael Espinosa, médico especialista en Terapia Intensiva, actualmente jubilado, vivo en Salta. Por decisión democrática en asamblea de asociados, ocupó el lugar de Presidente de la "Asociación de Donantes Solidarios Rh Negativo Salta". 
Dicho esto, me dirijo a la señora Candela Correa, que propone presentar un proyecto de ordenanza "para que el ejecutivo municipal beneficie a los donantes con una reducción en los impuestos municipales" (SIC). Se refiere a los donantes de plasma de pacientes recuperados de COVID-19. 
Vale aclarar que yo aún no estoy en esa categoría. 
Pero si algún día lo estuviera y lograse sobrevivir a la enfermedad, haría exactamente lo mismo que hago ahora con mi sangre, donarla. 
Para que lo sepa, tengo el privilegio de pertenecer al grupo y factor “0 Rh negativo”, es un privilegio porque mi sangre le sirve a todos. De la misma manera que sería un privilegio contraer la enfermedad, sobrevivir a ella y poder donar plasma. 
Ahora bien, querría poner el mayor énfasis posible para explicarle a la señora Candela las razones por las que yo y todos los donantes de la Asociación a la que pertenezco, donamos sangre, y las razones por las que donaríamos plasma si pudiésemos.
Donamos sangre y donaríamos plasma “PORQUE SÍ”. Somos donantes porque nos da la gana hacerlo. Somos donantes porque nos gusta hacerlo. Así de fácil y así de sencillo.
Pero…
Sepa usted, Señora Candela, que detrás de ese “PORQUE SÍ”, que le puede sonar a poca cosa…hay aguas profundas. 
En esas aguas profundas están las verdaderas razones por las que somos donantes. 
Todos los que somos donantes lo somos porque en lo profundo de nuestros paradigmas y nuestra historia de vida hay “algo” que nos mueve a serlo.
Y ese “algo” merece el máximo de los respetos.
Hay allí razones vinculadas a lo religioso, que merecen respeto.
Hay razones vinculadas a lo filosófico, que también merece respeto.
Hay razones éticas, que merecen ser respetadas.
Hay razones muy diversas que Usted, se lo pido con mucho respeto, debe necesariamente respetar.
En mi caso, mis razones están vinculadas a mi profesión. Paso a explicárselo: Son las 4 de la madrugada de un sábado. Póngase en mi lugar. Usted está de guardia en una sala de Terapia Intensiva y le ingresa un paciente joven que sufrió un accidente de tránsito. El alcohol suele estar siempre involucrado en estos accidentes. Su paciente tiene politraumatismos, y está sangrando. Tiene una hemorragia masiva. Usted comprueba que su paciente está en una situación que los médicos definimos como “shock hipovolémico”. Es imperativo transfundirle sangre compatible con su grupo y factor. Usted toma el teléfono y llama al banco de sangre del hospital y les dice que necesita sangre de manera urgente de tal grupo y factor…y del otro lado de la línea escucha la frase siguiente “no tenemos stock de sangre compatible con la de su paciente…”
Si fui capaz de transmitirle lo dramático de esta situación, ahora le voy a decir las razones por las cuales los integrantes de mi Asociación y yo mismo, donamos sangre, y donaríamos plasma si estuviésemos en condiciones de hacerlo.

Somos donantes porque nos mueven los siguientes VALORES, que explican las aguas profundas del “PORQUE SÍ”, independientemente de cuáles sean nuestras creencias religiosas, nuestras preferencias políticas, nuestra ascendencia étnica, nuestra posición filosófica en la vida, o cualquier otra razón : 
1) La SOLIDARIDAD, que tiene que ver con ese sentimiento tan particular de compasión por “el otro” que sufre… que tiene que ver con la empatía por el sufrimiento ajeno…
2) El ALTRUISMO, que es ese intangible que te hace sentir extraordinariamente bien después de haber donado sangre...o plasma…
3) El ANONIMATO, que es esa secreta complicidad con uno mismo, en virtud de la cual usted no sabe a quién le donó sangre o plasma…y en la que el receptor tampoco sabe quién fue su donante…y que le permite a usted esbozar una sonrisa cómplice cuando se cruza con un desconocido en la calle…que quizá lleve en sus venas la sangre que usted donó…y que quizá sigue viviendo gracias a su gesto solidario, altruista y anónimo….
Y finalmente…
4) La GRATUIDAD…los donantes, los que donamos sangre basados en estos valores nos negamos terminantemente a recibir nada a cambio. Lo hacemos “PORQUE SÍ”, porque nos gusta hacerlo, porque se nos da la gana, porque nos da una cuota de felicidad en la vida hacerlo. Que alguien nos proponga recibir un dinero a cambio…permítamelo que se lo diga…tiene el potencial de convertir nuestros VALORES en moneda de cambio. Ninguno de nosotros, los donantes solidarios, altruistas, anónimos y gratuitos estamos dispuestos a cambiar una bolsita de sangre por un kilo de yerba, una docena de tomates, o un paquete de harina.
Corolario: Estimada Señora Candela Correa. Por las razones que acabo de consignar, bien o mal, si usted presenta su proyecto de eximirme de pagar mis impuestos municipales, y si los honorables concejales lo aprueban, me voy a negar terminantemente a aceptarlos. 
No estoy dispuesto a renunciar a mis valores.
No estoy dispuesto a cambiar mi sangre o mi plasma por dinero.
Si lo hiciera, mañana por la mañana, cuando me levante y me disponga a hacer mi higiene personal en el baño, no podría sostenerme la mirada frente al espejo. 
Prefiero seguir sosteniéndome la mirada frente a ese espejo.
Espero que lo entienda…"


-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Te puede interesar