EXCARCELARON A UN FEMICIDA Y AHORA AMENAZA A LOS TESTIGOS

Nacionales 28 de enero de 2020 Por
Pablo Barbiero, fue condenado por un femicidio y por el trato inhumano que tuvo con animales domésticos. Actualmente el ex hijastro manifestó que teme por su vida y que el femicida se burla de la justicia.

En vísperas de las fiestas, Pablo Barberio (51) volvió a su casa de Villa Luro tras 2 años y 5 meses de prisión preventiva en la cárcel de Ezeiza por el homicidio de Gloria Sierra, la abogada proteccionista y ex presidenta de MAPA. Fuentes revelaron que el Tribunal Federal Nº 17 derivó la competencia al Juzgado Civil Nº 23, que resolvió el traslado del imputado al Hospital Borda con una custodia policial que no se cumplió.

Desde su liberación, Bruno Caamaño (ex hijastro de Barberio y testigo clave en la causa) teme por su vida y la de su familia. No solo vive a la vuelta del presunto homicida, sino que reveló  amenazas contra él, su madre y vecinos (algunos sufren de ataques de pánico). Aseguran que camina libremente, se burla de la Justicia, se mete en el jardín de Bruno y mira hacia el interior de la casa, se trepa por los techos de los vecinos y hasta maneja el auto del padre sin licencia de conducir.

Barberio escribe desde un perfil falso (Antonio Montana, nombre que referencia al mafioso de “Scarface”), realiza comentarios en su Facebook verdadero (al cual no tiene acceso) asegurando su inocencia y el sobreseimiento por falta de pruebas.  La realidad es que el juzgado levantó la prisión preventiva, el juicio oral aún está pendiente y todos están en riesgo.

ANTECEDENTES DE LOS HECHOS

Bruno había incriminado a su ex padrastro en el asesinato de la abogada. Declaró que le confesó el crimen con el objetivo pedirle ayuda para desmembrar y descartar el cuerpo. Le dijo que la mató con sus propias manos y que le había costado ahorcarla. Una de las frases más fuertes que usó para expresar la dificultad de asesinarla: “era dura la vieja” (sic).

Además, existe otra imputada en el crimen, una mujer que también dice ser proteccionista, cuyo nombre es Elisabet Koenig, aunque en Facebook opera desde diversos perfiles. La carátula indicaba “femicidio, homicidio agravado por el vínculo y criminis causae”.

Una hipótesis del móvil fue la apropiación de la casa de la víctima en Flores, inmueble valuado en más de 1 millón de dólares. La Justicia encontró chats entre Koenig y Barberio en los que confabulaban para adulterar la escritura, que curiosamente desapareció de la casa de la víctima.

Gloria había contratado a Pablo para que la ayude a atender a sus animales. Él se había acercado alegando coincidir en el amor hacia los animales, pero lo cierto es que en el allanamiento realizado en la casa del imputado encontraron animales desnutridos, gatitos y perros muertos en frascos de formol, en la heladera y semienterrados en toda la propiedad (fotos y videos espeluznantes a disposición). PROTECCIONISTAS DENUNCIAN QUE HACE UNOS DÍAS ESTÁ BUSCANDO  DE FORMA ACTIVA MÁS ANIMALES PARA “ADOPTAR”.

La Justicia dejó a Pablo Barberio suelto y a un barrio preso del miedo que él provoca. Amenaza, manda a amenazar, acecha, desafía, se trepa por los techos de los vecinos, pasea un perro por la calle, vuelve a tener en su poder la vida de animales. Bruno, su familia, los vecinos y proteccionistas temen por su vida. Ruegan cobertura a medios. La Justicia los abandonó.

EFECTO SORPRESA: Bruno contó que se enteró de la libertad de Barberio porque se lo encontró a metros de su casa, nadie le avisó. Indicó que asistió al Tribunal Oral 17, que el juez se mostró sorprendido y dijo no saber que estaba libre. La medida habría sido dispuesta por el Juzgado Civil Nº 23, que tampoco notificó al denunciante ni a los testigos (que también están aterrados).

Gabriela Caamaño, madre de Bruno y ex pareja de Barberio también advirtió amenazas, pero la Justicia también le negó el botón anti pánico y la orden de restricción. Desde la liberación de su ex, está presa en su propia casa.

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