¿MUJERES RECOLECTORAS DE BASURA, PODRÍA REPLICARSE EN SALTA?

Sociedad 14 de enero de 2020 Por Jose P.
Hay cuatro mujeres en la Muni que desde hace un tiempo se suben a un camión y corren por la ciudad para levantar la basura domiciliaria de los cipoleños. Son las únicas recolectoras o coleras, como se llama la categoría a la que accedieron hace seis meses, después de pelearla mucho, de pedirlo e insistir varias veces.
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Es que no les resultó nada fácil que sus superiores las crean capaces y en condiciones de desempeñarse en un trabajo duro y arriesgado que habitualmente hacen los hombres; y compaginar esta tarea con el trajín de una casa, al frente de un hogar con hijos.

Pero insistieron tanto, y tantas ganas tenían, que lo lograron. Ayudó mucho que sus compañeros de trabajo estuvieran de acuerdo, las apoyaran y les dieran una mano para que se inicien en esta tarea. Por eso, hoy, no paran de decir "gracias"; y realmente se las ve contentas. Sus caras reflejan mucho sacrificio, pero también una sonrisa amplia que deja escapar la carcajada varias veces.

Ellas son Esther Vásquez, Olga Pereda, Gisel Sagredo y Paola Martínez. Las únicas, por ahora, que realizan este trabajo. Y agradecen a todos sus compañeros, al chofer que las lleva por toda la ciudad -Mauro Sandoval- y a su encargada Daniela Lagos.

"Cada vez que veía a los chicos subir al camión, yo decía ´quiero subir, quiero subir´. Peleamos mucho la categoría y ahora se nos dio la oportunidad. Estoy muy contenta, es como un cable a tierra para mí", expresó Esther Vásquez, de 42 años, la más grande de las cuatro, con 12 años de trabajo en la Municipalidad y un hijo que ya le sigue los pasos dentro de Servicios Públicos.

Su compañera de corridas es Gisel Sagredo, de 32 años, quien en diálogo con LM Cipolletti expresó que le fascina su trabajo de colera. Le pasa lo mismo que a Esther: "Cada vez que me subo al camión me puedo olvidar de los problemas que tengo", dice.

"Le agradezco a mi compañera Esther, con la que corro, porque ella me alentó a subir. También a mi encargado, Campo, y a mi compañero Mauro Sandoval, siempre nos apoyó en todas", agregó esta trabajadora municipal.

Gisel es mamá de una nena de 4 años, a quien tiene que despertar a las 5 de la mañana para llevarla hasta la casa de la chica que la cuida. "Es así todos los días. Yo la llamo Juli, y ella se levanta y se pone sus zapatillas. Sabe lo que tiene que hacer. Es re chiquita, pero entiende que tengo que trabajar. No queda otra", confesó.

Frente a la cámara de LM Cipolletti están nerviosas, pero recurren al humor y se hacen chistes. La risa de una contagia a la otra y así se van aflojando.

FUENTE: LM CIPOLLETTI 

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