DENUNCIÓ TORTURAS PARA EVITAR SER EXTRADITADO A EE. UU.

Internacionales 18 de noviembre de 2016 Por
Un operativo secreto que costó 250.000 dólares.
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El colombiano, que ya está en el estado de Florida, donde será juzgado por narco, utilizó todo tipo de recursos judiciales para trabar su salida del país. Lo vinieron a buscar en un avión privado.

Henry de Jesús López Londoño (45, alias “Mi Sangre”) fue extraditado a Estados Unidos esta madrugada en un operativo relámpago y sorpresa.

Henry de Jesús López Londoño (45, alias “Mi Sangre”) fue extraditado a Estados Unidos esta madrugada en un operativo relámpago y sorpresa.

Sorpresiva, ultra rápida, sin escalas y en dólares. Así fue ayer la extradición del colombiano Henry de Jesús López Londoño (45, alias Mi Sangre) quien, con una batería de abogados muy motivados, había logrado postergar durante más de cuatro años su viaje a los Estados Unidos, donde se lo acusa de traficar a Miami más de una tonelada de cocaína, vía Panamá. El operativo fue planeado tan al detalle que las autoridades norteamericanas pagaron 250.000 dólares para alquilar el avión en el que el colombiano dejo el país: una nave privada que, por su autonomía, les permitía llegar a Florida sin bajar a recargar combustible.

“Los aviones de la DEA son más chicos por lo que necesitan hacer escala y un vuelo de linea era impensable porque, entre otras, no se permite que el pasajero vaya esposado”, confió a Clarín una de las pocas personas participo del monitoreo de los detalles del traslado que comenzó a perfilarse hace unas tres semanas cuando las autoridades estadounidenses enviaron a Cancillería los nombres de los dos marshalls responsables de escoltar a “Mi Sangre”.

Solo unas 10 personas -entre ellas funcionarios de Seguridad y tres jueces federales- habían sido informadas de los detalles del traslado que se mantuvo en máximo secreto para evitar cualquier tipo de intento de fuga o de rescate del colombiano. Tanto para las autoridades argentinas como para las colombianas y estadounidenses la posibilidad de que “Mi Sangre” se esfumara era un riesgo cierto. Su poder económico y su pasado como paramilitar -integrante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)- fueron factores que nunca nadie subestimó.

Luego de que lo detuvieran en Pilar, el 30 de octubre de 2012, “Mi Sangre” fue alojado en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza (CPI). Allí lo aislaron en una zona cercana al pabellón psiquiátrico llamada “Area de Observación Continua”. Los controles sobre sus movimientos se intensificaron en septiembre. Por entonces la Justicia comenzó a investigar un posible plan de escape. casi en paralelo la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmo el fallo del juez federal Sebastián Ramos y la extradición quedo firme. Ante esto ayer todos actuaron sobre seguro.

López Londoño estaba durmiendo (fielmente grabado por las cámaras de seguridad del penal) cuando, a las 5,20 los guardias lo despertaron. Si en algún momento especuló con que se trataba de un traslado más a tribunales pronto se dio cuenta de que esta vez saldría del CPI para no volver. La señal fue clara cuando, tras permitirle bañarse, le dijeron que se vistiera y no tonara ninguna de sus papeles con los que solía ir a los juzgados donde tramitaban sus causas.

Ya sobre el hecho consumado, López Londoño se comporto acorde a la imagen de prolija caballerosidad con la que siempre se presento en público. No se resistió al traslado, ni siquiera se ofuscó. Dejó que le tomaran las huellas digitales y lo prepararan para el traslado al Aeropuerto de Ezeiza con casco, chaleco antibalas y esposas en pies y manos unidas por la cintura, muy al estilo norteamericano.

En toda la zona, inclusive la autopista, se había montado un operativo conjunto entre la Policía de Seguridad Aeroportuaria, el Servicio Penitenciario Federal, y los grupos tácticos de de la Policía Federal.

López Londoño fue acomodado en uno de los dos helicópteros de la Federal que lo fueron a buscar a la cárcel y en cuestión de minutos estaba en una pista ultra cistodiada del Aeropuerto Internacional de Ezeiza subiendo al avión privado, rentado especialmente para él.

A las 7.20 el jet despegó y "Mi Sangre" comenzó el viaje tan temido por él hacia Estados Unidos. Allí lo esperan acusaciones formales (como la de traficar 1,2 toneladas de cocaína cuando estaba el frente de la banda de "Los Urabeños" y de las otras, esas que implican acusaciones cruzadas entre camaradas que se saldan violentamente.

Seguramente, como otros capos extraditados a Estados Unidos, López Londoño entregue nombres rutas y dinero si quiere una reducción en su condena. Eso sí, si habla, también deberá dar detalles de lo que hizo con su dinero mientras vivió en la Argentina.

Denuncias de torturas y amparos, las últimas fichas

 

Hasta último momento “Mi Sangre” trató de frenar su extradición a los Estados Unidos abriendo frentes judiciales y administrativos. El último gran misil lo disparó a principios de mes en el juzgado federal N° 1 de Lomas de Zamora, a cargo de Alberto Santamarina, que tiene jurisdicción sobre su lugar de detención. Allí el colombiano presentó una denuncia asegurando que era permanentemente molestado, humillado y torturado psicológicamente en el complejo Penitenciario I de Ezeiza, donde fue alojado cuando cayó, en octubre de 2012.​

Según Londoño, si bien sus vida en el penal nunca fue optima, desde el 2 de septiembre pasado todo empeoró. Ese día las autoridades penitenciarias lo acusaron de planear una fuga luego de encontrarle a una de sus abogadas un mapa de Ezeiza cuando pretendía ingresarlo en la visita con su cliente.

“Ahora soy sometido a más de siete u ocho requisas personales en condiciones degradantes. Me obligan a desnudarme en una pasarela que comunica varias oficinas y es paso a los calabozos de los internos psiquiátricos. Los encuentros con el sacerdote que me asiste son filmados y grabados con lo que mis rezos y confesiones son registrados por los agentes penitenciarios”, aseguró Londoño en la denuncia, a la que tuvo acceso Clarín. En el escrito agregó que hasta los cubiertos le habían sacado por lo que, cuando su mujer lo visitaba, debía comer con las manos lo ella que le llevaba. Todo esto, sostuvo, ante la risa burlona de los guardias que lo vigilaban las 24 horas.

Ademas de esta flamante causa, el pasado viernes 11 de noviembre sus abogados presentaron un nuevo pedido de refugio ante la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare) en paralelo con un amparo para que no se lo enviara a Estados Unidos. Fiel a su estilo, "Mi Sangre" jugó sus fichas hasta el ultimo minuto.

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