¿Cómo es el sistema de votación en Estados Unidos?

Internacionales 08 de noviembre de 2016 Por
7 claves para entender cómo se elige presidente en el país más poderoso del mundo. Colegio electoral, estados bisagra y referéndums.
URNAS
  1. Voto directo. En Estados Unidos, el voto popular no elige al presidente de forma directa. Ha pasado justamente cuatro veces en 229 años de historia que el candidato que ganó las elecciones (en cantidad total de votantes) perdió la presidencia. El último caso fue el de Al Gore y George W. Bush en el año 2000. El candidato demócrata obtuvo más votos, pero se quedó con 266 electores después de perder Florida por un margen estrechísimo.

2. Colegio electoral. La elección del presidente se da a través del colegio electoral, integrado por 538 electores de todos los estados. Esa cifra es igual al total de diputados y senadores (435 + 100) del país, más los tres representantes del Distrito de Columbia, ubicado en la capital.  1. Cada estado tiene el mismo número de electores que parlamentarios. Y la mayoría de los estados adjudican el total de electores a quien gana el voto popular. El sistema se llama “Winner takes all” (como el tema de Abba), es decir: el ganador se lleva todo. Sólo Maine y Nebraska los reparten de forma proporcional y por distritos. Los estados con más electores son California (55), Texas (38), Florida y Nueva York (29), Pensilvania e Illinois (20) y Ohio (18). El candidato que junte 270 será el próximo presidente.

3. Fraude. ¿Podría haber compra de electores desleales que votaran a otro candidato? Sí, pero hasta ahora en la historia norteamericana nunca ha sucedido, aunque se especuló bastante en ambos bandos, por la imágen negativa de sus candidatos dentro del partido: este año hay un elector del estado de Washington que ya pronunció que no votará por Clinton, que previsiblemente se llevará el estado norteño.

4. Vacante. Si ningún candidato suma 270 electores (el hipotético caso de que una tercera fuerza retenga algún estado), es el Congreso quien elige al presidente, y el Senado designa al Vice, como lo establece la Enmienda de la Constitución aprobada en 1804 (la regla nunca se ha tocado). Actualmente los republicanos gozan de una holgada mayoría en la Cámara de Diputados (247 frente a 188), por lo que de llegarse a esa instancia, Trump, incluso con alguna disidencia interna, sería el favorecido.

5. Validación. Tras las elecciones, el colegio electoral se reunirá el tercer lunes de diciembre, este año el día 19. Y en los parlamentos estatales votarán. Después los votos certificados se envían al Senado, donde se ordenan sin abrirlos por orden alfabético y se guardan en dos cajas. El 6 de enero el Congreso se reunirá en sesión conjunta para hacer el recuento y se declarará un ganador, que será investido presidente el 20 de enero. Demasiadas instancias para negociaciones posteriores, pero en el sistema estadounidense no suele haber malas sorpresas

6. Estados bisagra. Nevada, Iowa, Ohio, Carolina del Norte, Pensilvania y Florida son los estados más determinantes. Se los conocen como “swing states” o “battleground states” (campos de batalla). Estos estados no tienen un claro candidato, y por eso Clinton y Trump han centrado en ellos la recta final de sus campaña. Carolina del Norte, Iowa y Ohio serían para Hillary, Nevada y Pensilvania para Trump, y Florida es la gran duda.

7. Referéndums. Además de elegir parlamentarios y presidente, las elecciones locales aprovechan la votación del martes para hacer sus referéndums. California, Arizona, Nevada, Massachusetts y Maine mostrarán su opinión sobre iniciativas estatales para legislar el consumo recreativo de marihuana. Por el momento, este uso del cannabis está permitido en Alaska, Washington, Colorado, Oregón y el Distrito de Columbia. Además, Arkansas, Florida, Dakota del Norte y Montana decidirán si aprueban el empleo de la marihuana con fines medicinales.

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