Juventud en caida libre...

Deportes 05 de noviembre de 2016 Por
El "Albo" se tomó revancha del santo y lo goleó 5 a 3 en un auténtico partidazo con un festival de errores
gimnasia

Gimnasia ganó un clásico que fue un atentado al "bobo", 5 a 3, y lo festejó a lo grande, por la angustia hasta el final y porque es más líder que nunca.

Primer Tiempo

El partido tuvo de todo: ocho goles, corazones paralizados hasta el último suspiro, rusticidad en cada golpe y virtuosismo en la jugada maradoniana de Litre que terminó en golazo. Desde el proyectil que acusó Lencina por parte de los hinchas a la lesión del "uno" tras el tiro libre que le descolgó a Motta; desde la "murra" que se dieron ambos (Nicolás Aguirre sacó de la cancha a Ramadán y luego los "Santos" lo buscaron para hacerlo expulsar), ensuciando el juego, pasando por la pasividad del santafesino Carlos Córdoba con las tarjetas. No dieron respiro los primeros 45 minutos de un Primer Tiempo que fue pura electricidad y engañó todo el tiempo a los espectadores, porque el gol antoniano apareció luego de un buen arranque de Gimnasia; sin embargo, en lo que parecía el peor momento del albo, salió herido en su orgullo y el desconcertado pasó a ser Juventud, en dos pelotas paradas que terminaron con el triunfo parcial de los de Bianco por la convicción de su pareja de centrales en el área.
Se pegó de lo lindo en el clásico, pero la vehemencia no complotó con un espectáculo que entretuvo por lo cambiante de sus acciones. El vértigo mantuvo en vilo a los más de 8 mil hinchas, pero les jugó una mala pasada a Juventud y a Gimnasia, en ese orden, que dejó herido de muerte al visitante.
Porque primero fue el "Albo", de mejor intención de juego en los primeros minutos, el que se terminó diluyendo, rifando la pelota y dejando a Litre que haga y deshaga en el primer gol, tras una jugada providencial, que definió soberbio y cruzado tras una gran maniobra individual dejando a tres jugadores en el camino (a los 30 minutos). Y al local le llevó un intervalo de diez minutos recuperarse del golpe al mentón, reaccionando en el sprint final tras dos pelotas paradas que tuvieron a Bulgarelli como lanzador y a Vega (de chilena la mandó a la red a los 45 minutos) y Villavicencio (para embestir ante un diezmado Lencina) como receptores, dando vuelta un partido que no ofrecía respiro.

Segundo Tiempo

El complemento mostró de entrada a un Juventud cansado y que se fue quedando sin auxilios, porque a la lesión de Ramadán se le sumó la rendición del Arenero López. Para colmo, la visita extrañó mucho a su goleador ausente, Balvorín, con un "9" en cancha (Girard) que fue cero sorpresa y trascendencia.
Allí el "Albo" capitalizó la falta de respuestas físicas y anímicas de un Juventud y aceleró: a los 14 minutos Bulgarelli habilitó quirúrgicamente a Amieva para poner el 3 a 1 ante una defensa santa que a esas alturas ya era un flan. Los intentos en ofensiva de Juventud eran más vergüenza deportiva que brújula y convicción. Sin embargo, generó un penal que mandó a la red "Ricky" Gómez. Hasta que a los 32 minutos otro cabezazo del voraz Amieva parecía liquidar el pleito para Gimnasia. ¿Todo definido? No. Porque apareció Girard para descontar en otra embestida y ponerle más suspenso a la noche. Pudo empatarlo el santo en el final, pero el "Albo" lo liquidó en un partido de locos: Ceratto habilitó a Silba, para que éste definiera como quería y para sellar el histórico 5 a 3. 

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