BENEDETTO MARCÓ EL EMPATE PARA BOCA FRENTE NEWELL'S

Deportes 28 de enero de 2019 Por
El "Xeneize" caída 1-0 con gol de Maximiliano Rodríguez, pero con los cambios ganó en profundidad y terminó rescatando un empate a partir del tanto de Darío Benedetto

En el debut de Gustavo Alfaro como entrenador, Boca, al menos, sumó. Y cambió la imagen sobre el final. Caía 1-0 ante Newell's en Rosario, a partir del gol de Maximiliano Rodríguez. Pero los ingrsos de Mauro Zárate y Wanchope Ábila le dieron otra profundidad y Darío Benedetto terminó poniéndole la firma a la igualdad.
Boca volvía a la competencia con la obligación de dejar atrás el golpe de la caída en la final de la Copa Libertadores ante River para recuperar el terreno perdido en el torneo local. Y el empate le terminó dejando algunas enseñanzas. En su carpeta de apuntes, Lechuga habrá dejado señalado con qué piezas el engranaje funcionó mejor.

Los primeros trazos del Boca de Alfaro oficial mostraron un mix del ADN del DT, con la jerarquía que aportan los nombres del Xeneize. El 4-2-3-1 bosquejado por el nuevo DT juntó las líneas, con orden y sacrificio, y con Pavón y Bebelo Reynoso haciendo la banda entera. En ataque, el dibujo mutó en un 4-2-2-2, con Tevez, detrás de Benedetto, más como mediapunta que como enlace.

Del otro lado, en la mayoría de las acciones, Newell's jugó a la segunda pelota, pero con la presión alta para obtener la pelota en campo contrario. Y Víctor Figueroa, Maxi Rodríguez y Mauro Formica a cargo de las riendas.
Los primeros instantes resultaron de plena intensidad, con los tapones afilados y de ida y vuelta. Boca pudo abrir el marcador dos veces con el olfato y los movimientos directos de Darío Benedetto. La Lepra avisó a los 8′ con un remate cruzado de Rodríguez. En la segunda, la Fiera ya se cobró la ventaja: con un tiro furioso, de derecha, encontró el ángulo del arco de Esteban Andrada: 1-0.
 

A la defensa visitante le costaron los movimientos del conjunto de Bidoglio, porque no brindaron referencia. Solo Fydriszewski jugó como atacante definido. El tridente detrás rotó permanentemente y no ofreció referencia. Además, todos respaldaron la idea con un compromiso total. Boca tuvo chispa en Reynoso, quien le dio el empate a Pavón, quien mano a mano (a los 29′), no le acertó al arco. Benedetto de a ratos lució algo aislado, producto de que sus acompañantes a veces llegaron tarde luego de cumplir con sus obligaciones defensivas.
 

Recién promediando el complemento Newell's aflojó en la intensidad. Boca tuvo dos chances claras: una de Benedetto, otra de Pavón, ambas tras asistencias del inconstante pero talentoso Bebelo. Alfaro movió el banco: hizo ingresar a Campuzano y a Zárate. Luego le dio aire a Wanchope Ábila en lugar del poco productivo Tevez. Y, por peso específico, el empate llegó.
A los 32′, Zárate elaboró una acción propia del Zárate de Vélez y asistió a Benedetto, que no falló: 1-1. A partir de allí, si bien continuó padeciendo en la retaguardia (Leal pegó un remate en el poste que pudo haber sentenciado el resultado), el esquema final asomó como una interesante variante para el técnico. Campuzano, mejor que Barrios. Zárate y Pavón con su vértigo por las puntas. Doble 9, el recurso que más padeció River en la Superfinal de la Libertadores. No descartar a Reynoso, que dejó sus estiletazos. Tips que Alfaro ya habrá internalizado mientras bosqueja su nuevo Boca. La primera prueba fue de menos a más. Y sumó. No está mal para un comienzo.

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